No me acuerdo y si no me acuerdo no paso

🌟 No recuerdo o no puedo recordar

Estudiar debería ser agradable, y consistir en descubrir cuidadosamente y aprender cosas nuevas. La memorización memorística no tiene todo eso, pues se limita a allanar un camino de recuerdo instantáneo sin ningún contexto de información: ¡los cómos y los porqués son necesarios!
Según el psicólogo del siglo XIX Hermann Ebbinghaus, en el recuerdo instantáneo se retiene el 100% de la información. Pero sólo se puede recordar, tan sólo una hora después, un mero 44% de lo que se lee.
Para ello, toma notas, anota las preguntas que tengas y díselo a tu profesor lo antes posible nada más terminar la clase. Crea tarjetas de memoria y revísalas cada pocos días, en lugar de las últimas 24 horas, sólo antes de los exámenes.
Tienes que resumir, condensar, investigar, sacar conclusiones mediante la enseñanza, fomentando una comprensión personal más profunda. En comparación con los estudios preuniversitarios, que suelen estar más centrados en los hechos, esto es ideal para la investigación universitaria que se centra en la interpretación.
El 94% de los estudiantes universitarios encuestados dijo que prefería investigar en papel por la facilidad de concentración y la posibilidad de subrayar, anotar y escribir en los márgenes. Además, la lectura en papel, a diferencia de las pantallas de ordenador, suele ayudar a la memoria espacial, ya que el lugar en el que se ha colocado el libro permite recordar ciertos detalles.

💪 No recuerdo el significado

En adultos sanos, los psicólogos de Canadá afirman haber descrito una condición de memoria totalmente nueva, marcada por una particular incapacidad para revivir su historia. Puede parecer un tipo de amnesia, pero en las tres personas identificadas actualmente no hay antecedentes de lesiones o enfermedades cerebrales y no se ha informado de ningún trauma o trastorno psicológico reciente.
En vista del reciente descubrimiento de que ciertos individuos, conocidos como hipertimesia o “memoria autobiográfica muy superior”, tienen una capacidad excepcional para recordar su vida con extremo detalle, Daniela Palombo y su equipo dicen que su síndrome está en el extremo opuesto y proponen la etiqueta “memoria autobiográfica severamente deficiente.”
Los investigadores identifican a tres personas con el síndrome postulado: AA es una mujer casada de 52 años; BB es un hombre soltero de 40 años; y CC es un hombre de 49 años que vive con su pareja. Los tres se desenvuelven bien en su vida cotidiana, tienen carreras, pero siguen diciendo que tienen una incapacidad de toda la vida, desde el punto de vista de la primera persona, para recordar y revivir acontecimientos pasados (una condición de la que fueron plenamente conscientes en su la […] […]

🌐 No sé vs no recuerdo

Puede ser una experiencia frustrante testificar en una declaración. Los testigos comparecen ante varios abogados bajo juramento, y todo lo que dicen es transcrito por un taquígrafo judicial. En ocasiones, las declaraciones también se graban en vídeo. No es de extrañar que los testigos puedan estar ansiosos y quieran ser cautelosos para no malinterpretar sus pruebas o utilizarlas en su contra más adelante.
Las órdenes de sus propios abogados, que, junto con otras específicas, pueden decirles que no “adivinen” o “especulen” sobre sus respuestas, pueden ser aún más estresantes para el testigo. Los abogados también pueden aconsejar a los testigos que deben decir “no me acuerdo” si no recuerdan esos hechos. En general, estas pautas no son inapropiadas. Sin embargo, un testigo no debe decir sistemáticamente “no me acuerdo” para dejar de responder a las preguntas con sinceridad. El hecho de obstruir a propósito puede dar lugar a una declaración de desacato, a sanciones e incluso a un castigo penal.
Los tribunales también han reconocido que los testigos tienen la responsabilidad de prepararse con la debida cautela para una declaración. Un testigo no tiene por qué decidir no familiarizarse con la información pertinente y luego comparecer regularmente en una declaración y responder “no me acuerdo” a las preguntas del abogado. En estos casos, cou […] […] […]

👨 No recuerdo vs. no me acuerdo

Hace poco hice esta tarea de escritura en mi clase: Escribe lo que no recuerdas. Es una buena versión de uno de mis ejercicios favoritos (I remember). Uno de mis alumnos preguntó: “Bueno, ¿cómo puedes escribirlo si no lo recuerdas?”. El secreto de “no me acuerdo” es que inconscientemente desencadenas recuerdos mientras nombras lo que no recuerdas. La memoria engendra memoria. Es magnífico, en realidad.
No recuerdo haber vivido en Queens, Nueva York. Tenía cinco años, y aunque me vienen flashes de recuerdos que me acompañan a lo largo del año, no recuerdo gran cosa. Lo que sí recuerdo es la sensación del edificio de ladrillos que albergaba mi clase de preescolar, donde me perdía porque no entendía las indicaciones de la profesora (ya que el español era lo que estudiaba en casa) y me encontraba en el oscuro y frío pasillo con mi mochila y mi fiambrera en lugar de en el patio de recreo. Sola. Sola. Recuerdo que me asusté. Además, habría gritado. Pero no es eso lo que recuerdo.
Tampoco sé dónde vivía, salvo que era en la cuesta y en el piso superior (¿el tercero, tal vez?) porque recuerdo las paredes tenues y de madera de las escaleras y el olor almizclado de los espacios cerrados. De mi cama gemela, recuerdo mi edredón de Tarta de Fresa, pero probablemente porque tengo una imagen de ella a mi lado: pelo corto y repeinado, leotardo negro y medias rosas. Tuve que hacer ballet, pero obviamente no lo recuerdo. En Miami, recuerdo el ballet, no en Nueva York.

Por admin

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad